Está presente en la marca de la ropa que vestimos, en las patentes incorporadas en nuestro teléfono celular, en el diseño industrial del último MP3 player que escuchamos o en la denominación de origen de un vino. La Propiedad Industrial ha pasado de ser un tema circunscrito a los debates de foros especializados, a figurar en la agenda de discusiones internacionales sobre temas tan diversos como el comercio, la biodiversidad, el cambio climático, la agricultura, la salud pública, la educación, la cultura y las telecomunicaciones.